Licopeno activado por calor suave
El tomate chonto maduro, la guayaba rosada y la patía (sandía) son grandes fuentes de licopeno. Al cocinar el tomate a fuego lento durante 15 minutos junto con una cucharada de aceite de oliva virgen extra o acompañarlo con aguacate, su biodisponibilidad intestinal se multiplica por tres.